viernes, 14 de junio de 2013

Sepelios Casa Marchitto o cómo saber bautizar un negocio

El nombre es fundamental.
Acabas de conocer a una mujer espectacular, casi te enamoras al verla por el rabillo del ojo si no fuera porque segundos después te dicen que se llama... ¡exactamente igual que esa niña insufrible que te amargó la infancia!

Puede que algo en tu sensación inicial cambie ¿verdad? Pues si pasa con las personas, ¿cómo no va a pasar con los negocios?

Desde aquí damos la enhorabuena a esta funeraria que tan bien supo bautizarse: ¡Que vivan los sepelios en Casa Marchitto!

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