domingo, 2 de junio de 2013

¡¡¡Protegedeme de lo que deseo!!!

Sobre todo si lo hago borracho, como aquella vez que deseé a la mujer de mi vida y me llegó doble, ¿cómo iba yo a saber que mientras estaba con ella (supuestamente), también le estaba poniendo los cuernos?

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