jueves, 7 de febrero de 2013

Cariño, ¡no es lo que parece!

A veces entendemos mejor qué es algo a base de saber todas esas cosas que no es.

La frase clásica para ejemplificar esto es el famoso "Cariño, ¡no es lo que parece!" Claro que en esa situación el descarte es difícil porque si realmente no se trata de tu pareja poniéndote los cuernos en la cama con otra persona ¿qué otra cosa podrían estar haciendo?

En este cartel está claro que en la casa están hasta el gorro de que todos los que bajan por la escalera llamen al timbre pensando que es la luz.
El cartel parece una solución divertida pero no muy útil porque si la luz está apagada ¿cómo pueden leerlo y entender que no tienen que tocar ese botón?

Muy probablemente quien pasa le da al interruptor (que en realidad es un timbre) para intentar tener luz y poder leer qué pone en el cartel.

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