domingo, 29 de enero de 2012

Se vende bicileta estática

Paseando por las calles de Nueva York, me encontré con esta bicicleta, en un principio no me llamó la  atención, son muchas las que aparecen candadas a las farolas, todas ellas con un aspecto de haber salido de una película de Woody Allen. 
Pero al pasar a su lado me di cuenta de que era algo distinta a las demás, se trataba de una bicicleta estática, esto despertó muchas preguntas en mi interior: ¿Qué tipo de persona tendría esta bicicleta?  pero sobre todo ¿por qué la tenía ahí fuera? 
Ahí va su historia:


Al señor Stand, le conocían todos en el barrio, era un hombre de costumbres fijas: cada  mañana, salía enfundado en una bata de cuadros rojos y verdes, recogía el periódico del suelo y lo hojeaba mientras terminaba una taza de té, luego dejaba ambas cosas sobre las escaleras de su casa y bajaba hasta la bicicleta.
Pedaleaba durante veinte o veinticinco minutos en los que saludaba alegre a toda la gente que salía de camino al trabajo. Cuando le preguntaban por qué no tenía una bicicleta normal como todo el mundo contestaba que no la necesitaba para ir a trabajar, él trabajaba en casa.



Inevitablemente, esta bicicleta me recordó a otra que hace algún tiempo encontré por Madrid y a la que dediqué una entrada en mi otro blog Mar abierto, la entrada se llamaba "Se vende bicicleta estática" y fue el cuarto cartel que comenté.




No hay comentarios: