martes, 22 de noviembre de 2011

Renovarse o morir

Entrar en una pequeña barca para cruzar la ría y pagar 0,30 céntimos por el recorrido cuando ya casi todos los precios empiezan por un euro, me transportó a otra época. A las canciones del recreo, al Al pasar la barca le dije al barquero, a los cuentos en los que hay que pagar una moneda de oro para que te crucen al otro lado...

Pero ese momento de ensoñación duró poco tiempo, porque en seguida me encontré con dos carteles: el primero como no podía ser de otra manera, habla del comportamiento esperado a bordo, no se permite entrar y salir con la embarcación en marcha. Es gracioso porque la barca es tan pequeña y el ritmo tan lento que las palabras embarcación y marcha le quedan grandes por todas partes.

El segundo es el más sorprendente ¡la barca está en facebook! Y te anima a seguirles, he estado buscando el perfil pero no he tenido suerte. Si alguien lo encuentra por favor que ponga el enlace.
Está claro que los dueños de la embarcación, no están dispuestos a quedarse atrás y han subido a bordo unas redes, ésta vez: sociales.

2 comentarios:

Ximens dijo...

No todo lo que se escribe puede ser genial, pero esta entrada tiene su punto: Cómo una tarifa te transporta ala niñez. El tamaño de la barca es menor que los sustantivos, muy bueno. Las redes que suben abordo. Me ha gustado, y tu del mar sabes algo, digo

sagrario Gallego dijo...

Se te olvidó que eran de Bilbao!
Por cierto, encontré en facebook la página de la Agrupación de Boteros, y ¡¡tienen una relación abierta con los de Barco Euskalherria!!
Esta puede ser una bella historia

http://www.facebook.com/agrupaciondeboteros.portugalete